Si, otra vez. Tengo un rebote....
Empecemos por el principio. Soy universitaria. Voy de tarde, después de comer. Salgo de mi casa a las tres menos cuarto y no vuelvo hasta las siete y cuarto. El horario no está mal, pero....
¡¡QUE POR LAS MAÑANAS TENGO QUE HACER LAS COSAS, LEÑE!!
Parece que la gente no lo entiende. Se creen que por las mañanas me toco la nariz, por qué si no, no lo entiendo. Pues sabéis, NO ES ASÍ
La realidad es que te levantas, desayunas, estudias, haces deberes, trabajos, comes y luego vas a clase. Cuando vuelves, estás harto. Descansas hasta la hora de cenas y haces cualquier otra cosa de carácter urgente. Con suerte, puedes no hacer nada después de cenar
No tengo ganas ni de ser graciosa. Así que la cosas se queda tal cual me ha brotado